¿Estás seguro de que lo haces bien? 16 errores de higiene personal que cometes a diario

¿Estás seguro de que lo haces bien? 16 errores de higiene personal que cometes a diario

Dicen que el diablo está en los detalles, y aunque nuestra higiene personal nos parezca la mejor, hay cosas pequeñas que haces o dejas de hacer durante o después de la limpieza. Aquí presentamos una lista que hemos recopilado para ti.

La onicofagia o morderse las uñas para lidiar con el estrés

La onicofagia o morderse las uñas para lidiar con el estrés

shutterstock.com

Es un mal hábito que aprendemos desde niños y a veces podemos seguir cuando somos adultos.

Sin embargo, debes considerar cuánto daño le estás haciendo a tu salud al hacerlo. No sólo debilitas tus uñas, sino que, además, estás deformando tus dientes y, probablemente, puedes estar ingiriendo, sin querer, pequeñas cantidades de suciedad externa.

Nos cortamos las uñas con tijeras

Así como cortar las uñas con los dientes no es una buena idea, hacerlo con tijeras tampoco lo es. Cortarlas así daña las uñas, las vuelve más débiles y quebradizas.

En lugar de esto, puedes utilizar una lima de uñas si quieres disminuir un poco el tamaño de éstas. Sin embargo, si quieres acortarlas más, entonces deberás usar un cortaúñas.

Hisopos de algodón para limpiar los oídos

Hisopos de algodón para limpiar los oídos

shutterstock.com

Probablemente, lo que tú consideras uno de tus hábitos de higiene, en realidad, está dañando tu oído.

Al hundir estos utensilios en tus oídos, empujas el cerumen que tratabas de limpiar por fuera hacia adentro. Ya sabrás lo que ocasiona cualquier cuerpo extraño en el interior de estos órganos: malogras el tímpano y, con ello, le haces daño a tu audición.

Nos limpiamos la nariz con los dedo

Limpiarse la nariz con los dedos, probablemente llenos de microorganismos extraños, entraña un riesgo para tu salud.

También es bastante probable que, al hacerlo repetidas veces, puedas dañar los delicados vasos y capilares existentes en el interior de la nariz y origines un sangrado, que, en situaciones extremas, se remedia sólo con la cauterización quirúrgica.

No lavarse las manos después de usar el baño 

No lavarse las manos después de usar el baño

shutterstock.com

Si no lavas tus manos después de hacer las excreciones, lo más seguro es que conserves algo de lo que acabas de desechar en tus extremidades, y que luego utilizas para llevarte comida a la boca.

Piensa en las consecuencias: diarrea, parasitosis y conjuntivitis son algunas de ellas. Lo mejor es lavar las manos por al menos 40 segundos con agua y jabón, frotando vigorosamente por el dorso, encima de la palma y entre los dedos, abarcando también las muñecas.

No cambiar tu cepillo de dientes por un largo tiempo 

Las condiciones en las que se utiliza un cepillo de dientes suelen involucrar una cierta humedad en el ambiente, eso promueve la formación de bacterias que lugar de limpiar tus dientes, terminen dañándolos y también afectando a tus encías.

Los odontólogos recomiendan cambiar el cepillo dental después de dos o tres meses de uso, antes de que las cerdas se vean dañadas. Igualmente, recuerda guardarlo en un ambiente ventilado y seco.

 Usamos demasiada pasta dental

Usamos demasiada pasta dental

shutterstock.com

Podemos considerarnos los maestros del cuidado bucal, pero éste es un error que le podría pasar a cualquiera en el afán de mantener los dientes blancos: poner demasiada pasta dental en el cepillo.

Una gran cantidad de pasta hace que las cerdas del cepillo resbalen demasiado, lo que disminuye las probabilidades de que se acerque a la placa y a los restos de comida que intentas sacar de tu boca.

La cantidad adecuada de pasta dental para una higiene bucal óptima es, en el caso de los adultos, del tamaño de una arverja; y en el caso de los niños, apenas del tamaño de un grano de arroz.

La manera en que te cepillas los diente


Otro error frecuente en la limpieza dental, sobre todo en los niños, es la manera en que cepillan. Deben cepillar tanto los dientes de arriba como los de abajo tanto por la parte exterior como por la parte interna Además, deben limpiar la lengua para eliminar las bacterias del mal aliento. Deben hacerlo, también , durante al menos dos minutos y como mínimo dos veces al día para mantener una buena salud bucal.

Pero ellos no son los únicos que cometen errores durante el cepillado; también los adultos lo hacemos, sobre todo cuando ejercemos demasiada fuerza sobre los dientes con el cepillo, dañando el esmalte y haciendo sangrar las encías.

No usar hilo dental

No usar hilo dental

shutterstock.com

Si sólo te cepillas pero no usas hilo dental, entonces tu rutina de limpieza oral está incompleta La función de este implemento es remover restos de comida y placa entre los dientes, lugar donde usualmente no llega el cepillo.

De acuerdo con los odontólogos, es necesario usar hilo dental una vez al día para llegar a limpiar hasta los molares posteriores. Con esto podrás prevenir el desarrollo de la gingivitis en tu boca.

Exfoliar tu rostro todos los días

La exfoliación es una técnica de belleza importante para remover células muertas de la piel. Esta técnica hace que la piel luzca limpia y joven en la medida adecuada.

Es recomendable evitar exfoliar más de una vez por semana, porque al eliminar la capa superficial de la piel se la deja expuesta a daños. Así consigues debilitar más tu piel y tu rostro terminará por verse arrugado, con manchas y, posiblemente, también con acné.

No limpiar cosas que usas todos los días

No limpiar cosas que usas todos los días

shutterstock.com

El contacto diario entre tus manos y diversos objetos de uso diario, como tu móvil, el control remoto, el teclado de la computadora, las llaves y otros pueden originar pequeños cúmulos de bacterias y microbios.

Así que lo mejor es higienizar dichos objetos a diario.

Cubrir tu almohada con una funda de algodón

 

La fricción generada por las fundas de almohadas hechas de algodón contra la piel de tu rostro puede estar, literalmente, envejeciéndote. La tela de algodón genera que aparezcan arrugas, que se seque la piel de tu rostro y también daña tu cabello. En este caso, la opción más adecuada es algo quizá un poquito más costoso pero menos dañino: la seda.


No limpiar tu aspiradora lo suficiente

No limpiar tu aspiradora lo suficiente

shutterstock.com

Si aspiras todos los días, también debes hacer tiempo para limpiar a diario el aparato, y es que, si no lo haces, las partículas de polvo y suciedad inevitablemente aflorarán para dañar tu piso y tu alfombra.

Tampoco debes olvidar que el uso frecuente genera la necesidad de cambiar el filtro periódicamente.

Cortar demasiado tus uñas de los pies

Si cortas demasiado tus uñas de los pies, es posible que crezcan de manera irregular y que se generen los llamados uñeros o uñas encarnadas en la piel.

Nos tapamos la boca con la mano cuando estornudamos o tosemos

Nos tapamos la boca con la mano cuando estornudamos o tosemos

shutterstock.com

Si te tapas la boca cuando toses o estornudas, para evitar esparcir el virus entre otras personas, lo estás haciendo medianamente bien, pero lo que realmente debes hacer es usar un pañuelo de papel o, en su defecto, la parte interna de tu codo. De otro modo, los microbios irán a parar a tus manos y al rostro, ocasionando, de todas maneras, una transmisión hacia otras personas u objetos o una infección hacia otras partes del cuerpo, como tus ojos.

 Nos delineamos el párpado inferio

El delineador en los ojos nos hace sentir un poco como Liz Taylor, con unos ojos llamativos capaces de cautivar a cualquiera con la mirada. Sin embargo, hay una mala noticia para todas: delinearse el párpado inferior, sobre todo si lo haces con brocha, puede promover la transferencia de bacterias dañinas.

En lugar de hacer esto, lo recomendable es usar sombras que coloreen por debajo de la línea de las pestañas.

Nos delineamos el párpado inferio

shutterstock.com/wnews.life

Últimos tres artículos sobre temas similares:

  1. Síntomas del cáncer de útero: 4 señales del cuerpo que indican peligro grave
  2. Cáncer de páncreas: los 10 signos de una enfermedad que se diagnostica muy tarde
  3. Te presentamos todo lo que no debes hacer al momento de prestar primeros auxilios
Artículo siguiente