Padre español, esposo cruel y otros secretos previamente desconocidos de la espléndida Rita Hayworth

Padre español, esposo cruel y otros secretos previamente desconocidos de la espléndida Rita Hayworth

La diva de la era dorada en Hollywood Rita Hayworth, también era española. En el aniversario de su nacimiento número 100, las biografías de Gilda lo confirman.

Para muchas personas resulta ajena esta situación y es debido al profundo esfuerzo realizado por el presidente de Columbia Picture, Harry Cohn, quien decidió que lo mejor para proyectar la carrera de la artista era mostrarla al público como una actriz americana. Es de este modo como eliminaron el color marrón oscuro de su cabellera, además de someterla a tratamiento para reducir su peso. 

Rita fue fruto de la pareja conformada por el bailarín español Eduardo Cansino y Reina Volga Margaret Hayworth, ciudadana irlandesa que emigró a Nueva York.

Para 1946 cuando entonó la icónica canción Échale la culpa a Mame”, todo el rastro andaluz de la artista se había esfumado tanto que incluso su nombre pasó de Margarita Carmen Cansino Hayworth, al diminutivo con el cual se dio a conocer Rita Hayworth.

Esta diosa del amor como se refieren en la revista Life, vivió una vida complicada detrás de escena. Los hombres a su alrededor le manipularon a capricho personal, comenzando por su padre de quien se dice que abusaba sexualmente de Rita, pasando por su primer esposo Eddie Judson quien para entones era un reconocido inversionista en la industria petrolera, con veinte años de diferencia respecto a la diva, hasta llegar a Cohn quien la creó a su antojo.

A pesar de permanecer constantemente rodeada de innumerables aduladores, sus relaciones de pareja estuvieron demarcadas por fracasos continuos, muestra de ello son los cuatro divorcios que llevó a cuestas. Según sus propias palabras la razón de ello fue. “Los hombres se van a la cama con Gilda y despiertan conmigo”.

Desafortunadamente solo un hombre se adueñó de su corazón, Orson Welles pero Rita no pudo complacer las necesidades de este por completo, por lo que luego de cuatro años de matrimonio, los llevaría al rompimiento de la relación.

Con el tiempo y tal vez la misma tristeza que le invadía, consiguió refugio en el alcohol, creando una adicción tan fuerte que incluso le impedía recordar diálogos y hasta quien era. Finalmente, el alcohol y el Alzheimer se combinaron para terminar con la vida de Gilda a los 68 años. 

Rita se encargó de marcar una “antes” y un “después” frente a la idea preconcebida sobre la femme fatal. En escena Rita fue la cautivadora mezcla entre la extraordinaria voz de Marlene Dietrich y la liberal y ampliamente conocida sex symbol, Marilyn Monroe.


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