Una mujer con una gran barriga llega a un hospital de maternidad y los médicos pensaron que tendría mellizos, pero ella dio a luz a una niña gigante

Una mujer con una gran barriga llega a un hospital de maternidad y los médicos pensaron que tendría mellizos, pero ella dio a luz a una niña gigante

No existe un padre en el mundo que no diga que su bebé es el más hermoso del planeta y el más especial de todos.

Ese es el deber ser, pero la verdad es que para Chrissy Corbitt, madre de 5 pequeños hijos, el nacimiento de la última hija fue lo suficientemente especial para darla a conocer.


La madre de 29 años vive en Florida, Estados Unidos, tuvo sospechas sobre su quinto embarazo en términos del tamaño y peso de la bebé, ya que sus pequeños hijos anteriores pesaron ente 4 kilos y medio y 5 kilogramos al momento de nacer, pero jamás imaginó que sería tan grande.


A medida que el embarazo se desarrollaba, el cuerpo de Chrissy se mantuvo igual por más o menos un mes, pero el vientre creció más y más, de acuerdo a su esposo Larry.

“Su vientre cada vez aumentaba de tamaño, como si dentro hubiese una pelota de playa y se estuviese inflando más”, dijo.


Para el nacimiento de la bebé Chrissy se sometió a una cesárea, y mientras eso ocurría Larry recuerda que el médico dijo: “No creo que haya terminado, ¿hay 2 bebés?” Y después nació la bebé más grande que habían visto.


Cuando le dieron a la bebé, ella no podía creer lo que veía. “Pensé que había dado a luz a una niña de meses, por un momento pensé que se levantaría y caminaría a la escuela”, dijo la madre mientras se reía.

A la pequeña la nombraron Carleigh Brooke Corbitt y pesó casi 7 kilogramos, era aproximadamente el doble de lo que pesa un bebé normalmente.


Larry se enamoró de su hija desde el primer momento: “Sus mejillas eran gorditas, era muy hermosa obviamente".

El grupo de médicos estaba muy emocionado por el tamaño de la niña, la mamá escuchó gritos de euforia: “Escuché cómo todos se animaban en el quirófano, decían que nunca habían visto algo así”, comentó.

La pequeña Carleigh no pudo usar la ropa que sus padres habían comprado, pues su tamaño no era el de una recién nacida.


“Todo lo que le compramos antes de nacer tuvimos que donarlo a una iglesia cerca de la casa”, dijo Larry riendo.

La bebé es realmente hermosa y nació muy sana y llena de vida, y sus padres están felices y orgullosos de tenerla.

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