Una joven de 20 años que estuvo 24 horas al día durante casi 2 años con maquillaje, comparte fotos de su cara al natural

Una joven de 20 años que estuvo 24 horas al día durante casi 2 años con maquillaje, comparte fotos de su cara al natural

El cuidado de la piel para las mujeres es fundamental, sobre todo cuando se hace uso constante del cosméticos. No obstante las redes sociales revolucionaron al conocer la historia de una mujer coreana que durante dos años no se removió el maquillaje.


Desde los 14 años, esta joven empezó a usar maquillaje desde que estaba en la escuela, esto se volvió tan recurrente que se convirtió en una obsesión para no salir a la calle con su rostro al natural.


Con el tiempo no soportaba ver su rostro en el espejo sin una gota de polvos, rímel y rubor, entonces empezó a dormir con el mismo puesto hasta 24 horas al día, siempre con retoques.


Actualmente con 20 años, Bae Dal-mi no se separa de su kit que contiene un espejo y los demás elementos con los cuales se retoca casi todo el tiempo, incluso en una nota que se realizó para el programa coreano“X-File” se mostró que mientras ella esquiaba paraba en ciertos lapsos para poder mirarse al espejo y verificar que todo su rostro esté en orden.




Capa tras capa de maquillaje se colocaba sin remover absolutamente nada, transcurrieron casi dos años y en el rostro de la joven se empezaron a formar bultos, aun así su obsesión era tanta que no le importaba porque lo único que quería es verse la cara completamente cubierta.


Posteriormente decidió realizarse una intervención cosmetica con el fin de corregir 10 zonas diferentes de su cara con el fin de reducir el uso de cosméticos, evitar que sus poros se siguieran tapando y lucir un poco más “natural”.


Bae Dal-mi antes de someterse a la cirugía visitó un dermatólogo para poder retirarse el exceso de maquillaje y poder limpiar su rostro. Actualmente ella confiesa que se siente mucho mejor consigo misma sin usarlo, su autoestima ha mejorado y agrega que su obsesión por cubrir su rostro afortunadamente se detuvo allí, que bien que entró en razón.

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