Su padre no quiso llevarla al altar porque se casaría con otra mujer y el día de su boda encontró apoyo donde menos lo esperaba

Su padre no quiso llevarla al altar porque se casaría con otra mujer y el día de su boda encontró apoyo donde menos lo esperaba

Jennifer creía que lo tenía todo en su vida: una gran familia, una carrera exitosa dentro de un prestigioso banco y el amor de su vida. Pero el día de su boda se sintió realmente sola cuando notó la ausencia de su padre.

Aunque en Taiwán no se celebren las bodas entre personas del mismo género, ella quiso hacer un acto simbólico con su novia para jurarse amor eterno. Su padre estaba invitado, pero él nunca apareció.


A decir verdad, su padre siquiera la dio apoyo nunca. Al contrario, él veía a Sam, la novia de su hija, y sus reacciones de repudio eran evidentes. En una ocasión la llegó a empujar y a decirle que se perdiera de sus vidas.


Sin embargo, el amor entre ellas permaneció intacto durante más de una década, hasta que quisieron consolidarlo de forma simbólica. Jennifer tenía miedo de cómo reaccionarían las demás personas y esto la llevó a mantener en silencio su relación hasta que un día decidió expresar su amor.


La emoción que sintió por gran día del evento hizo que ella les dijese a todos sobre el momento que estaba viviendo y, para sorpresa de ella, en su trabajo muchas personas compartieron su alegría.

Jennifer encontró apoyo en quien menos lo pensó, en John Li, el CEO del banco HSBC; él decidió llevarla ese día hasta el altar y hacerle saber que ella no estaba sola.


El acto se llevó a cabo y fue muy emotivo. Ahora ellas quieren que su ejemplo sirva para que otras personas aprendan a respetar las diferencias y a ser más solidarios.


¿Qué opinas de este noble gesto?

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