Fotos: un granjero adoptó a gatitos lindos que resultaron ser depredadores peligrosos cuando crecieron

Fotos: un granjero adoptó a gatitos lindos que resultaron ser depredadores peligrosos cuando crecieron

La historia de hoy muestra cómo podemos equivocarnos al hacer una buena acción sin conocer realmente la verdad de las cosas.

Un día, un granjero recorría su propiedad como lo hacía a diario, cuando, al llegar a la zona del granero, vio una camada de pequeños gatitos.


Estaban prácticamente recién nacidos, aún no abrían los ojos, y el hombre pensó que si los dejaba allí no sobrevivirían.

Por ello tomó la determinación de recogerlos y llevarlos a casa para cuidarlos mientras crecían un poco y podían defenderse solos.


Cuando pasaron algunos días, el hombre fue notando que los animalitos iban creciendo, abrieron los ojos y el pelaje también crecía.

Su apariencia era la de unos gatos domésticos normales, pero había algo en ellos que no encajaba totalmente.


El color de los gatos era muy característico, y a medida que pasaban los días se hacían más robustos que un gato normal.


Fue por ello que el granjero fue a solicitar la orientación de un personal especializado en reserva natural.

Éstos acudieron a la granja y después de revisar a los animalitos determinaron que no eran unos gatos domésticos.


Le explicaron que pertenecían a una raza conocida como Gatos de Palla y son una especie salvaje bastante escasa que habita generalmente en la zona de Asia Central.


Por ser tan pequeños e indefensos, los empleados trataron de que una gata normal amamantase a las crías, siempre pendientes de la reacción de los cachorros y de la nodriza.

Para sorpresa de todos, el experimento funcionó. La gata los aceptó como suyos y los cachorros recibieron la comida encantados.


Cuando ya estaban más crecidos y podían alimentarse solos, los gatos de palla fueron llevados a su hábitat, donde terminarían de crecer, pero ya sabían defenderse y alimentarse.

Allí seguramente encontrarían otros de su especie que los recibirían como su familia y estarían mejor.


El granjero hizo una buena acción al salvar la vida de estos animales, sin saber que estaba ayudando a una especie salvaje que, sin embargo, se comportaron muy bien mientras estuvieron en la granja.

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