¿Michelle Obama no es tan perfecta como parecía? La exprimera dama y ese momento en el que se enfrentó al protocolo de la reina

¿Michelle Obama no es tan perfecta como parecía? La exprimera dama y ese momento en el que se enfrentó al protocolo de la reina

Michelle Obama ha sido una de las primeras damas mas queridas de los Estados Unidos, estudió y se convirtió en abogada, también administradora y es escritora.

A sus 55 años estuvo en el cargo protocolar junto a su esposo Barack Obama desde el año 2009 hasta el 2017 que finalmente dejó la Casa Blanca.


Durante una entrevista Michelle Obama rememoró lo que fue su encuentro con la reina Isabel II, pues cometió un error de protocolo y falló a las reglas existentes a la hora de tratar con la monarca.


Cuando tuvo la presentación de su famoso libro “Becoming” en Londres en el año 2009 tuvo la oportunidad de conocer a la reina, lo que es un momento muy emocionante.


Uno de los protocolos existentes con la realeza es que no se puede abrazar a la reina o poner su brazo encima de ella, pero eso fue exactamente lo que hizo la ex primera dama en su momento.


“No me arrepiento de haberlo hecho, fui humana e hice algo simplemente humano”, dijo.


Cuando recuerda cómo fue la impresión que tuvo de la reina Isabel, dice que la monarca abuela del príncipe Harry, quien dentro de poco la hará bisabuela, dice que es una persona maravillosa, muy cálida y aunque no lo creas, chistosa.


De acuerdo a Michelle, la reina Isabel le comentó que ella no era tan estricta con el protocolo cuando ella le hizo esa visita en el palacio.


La ex primera dama también opina que le cuesta entender algunos actos de protocolo reales, pues son anticuados para la época que vivimos.


Muchos de los líderes mundiales siguen los protocolos que las personas que los rodean les dicen que sigan, pero no siempre desean hacerlo. Muchas veces piensas en motivo por el que haces algo”, dijo.


Si hay alguien que sabe de esto es ella, por 8 años vivió bajo los protocolos implementados por la Casa Blanca y, siendo una pareja tan humilde, es difícil cumplirlos todos.


Por suerte, la reina Isabel II tomó la acción de Michelle como algo simple y humano y no se enojó con la sencillez de la para entonces primera dama de los Estados Unidos.

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